EHS Complete accessibility: ¿es el abordaje sueco el más apropiado para brindar accesibilidad a los electrohipersensibles?

EHS Complete accessibility: ¿es el abordaje sueco el más apropiado para brindar accesibilidad a los electrohipersensibles?

EHS COMPLETE ACCESSIBILITY

Día a día, con la proliferación de las tecnologías y el avance imparable de las telecomunicaciones, el número de personas electrohipersensibles también ha crecido. ¿Pero qué se está haciendo para ayudar a estas personas? Te contamos nuestro enfoque.

Como lo hemos comentado en anteriores artículos, la electrohipersensibilidad forma parte de las nuevas afecciones surgidas en el seno de las sociedades desarrolladas. Se trata de un malestar recurrente provocado por la exposición a campos electromagnéticos. Ser electrohipersensible implica poseer un conjunto de síntomas que se activan o intensifican al encontrarse cerca de aparatos eléctricos, transformadores, antenas de telefonía móvil u otras fuentes de radiaciones. Sin embargo, la persona afectada no aparenta tener problema alguno mientras no se exponga a los campos eléctricos.

Ahora, ¿cuál es el approach de los gobiernos y las organizaciones públicas con respecto al EHS? Considerando que muchas personas y organizaciones aún no creen en la existencia de esta afección o simplemente no le dan la importancia necesaria, realmente no hay muchos abordajes de los que se puedan hablar. Sin embargo, hoy queremos hablarte sobre el novedoso abordaje sueco y nuestro enfoque.

El abordaje sueco

En Suecia, la electrohipersensibilidad se reconoce como una discapacidad funcional, lo que implica que solo el medio ambiente es culpable. La visión sueca brinda a las personas con esta discapacidad una protección legal máxima, les da derecho a obtener medidas de accesibilidad de forma gratuita, así como subsidios gubernamentales y apoyo económico municipal, a proporcionarles mediadores especiales (en el municipio, la UE, y en el nivel de la ONU, respectivamente), el derecho y los medios económicos para formar organizaciones de discapacidad y permitir que estas sean parte de contrapartes nacionales e internacionales, todo con el simple y único objetivo de permitir que las personas con discapacidad funcional electrohipersensibilidad vivan una vida igual en una sociedad basada en la igualdad.

Sin embargo, es muy importante resaltar que estas personas no son vistas como pacientes y no tienen un diagnóstico médico, sino que el paciente es el entorno que le rodea y es potencialmente tóxico. Esto no significa que un síntoma de un impedido funcional no pueda ser tratado por un médico, así como obtener licencia por enfermedad de su lugar de trabajo así como una compensación económica, y ya en el año 2000 tales síntomas fueron identificados en el Código Interno de Diagnósticos, versión 10 (ICD-10; R68.8 / ahora W90), y lo han sido desde entonces. Pero la causa subyacente sigue siendo solo el medio ambiente.

¿Qué es una discapacidad funcional?

Una discapacidad funcional se define como dificultades que interfieren sustancialmente o limitan el funcionamiento de una persona en una o más actividades importantes de su vida, como, por ejemplo, sus habilidades básicas para comer, ducharse, vestirse; sus habilidades instrumentales como mantener un hogar, administrar sus finanzas, tomar medicamentos; o su normal funcionamiento en contextos sociales.

En términos de salud, cualquier pérdida o anomalía en funciones fisiológicas, mentales o anatómicas, ya sea permanente o temporal, se considera un impedimento funcional. La existencia de una afección médica no restringe necesariamente la capacidad funcional, pero puede formar parte de la causa subyacente a su deterioro. Son mucho más comunes los obstáculos en el entorno que nos rodea que resultan en discapacidades funcionales cotidianas.

Los seres humanos, y en particular los niños, a menudo se encuentran con situaciones en las que el entorno presenta obstáculos y dificultades, como barreras idiomáticas, impedimentos educativos, bloqueos físicos, químicos o fisiológicos, o problemas de comprensión. Ninguna de estas causas convierte a nadie en paciente; todos seguimos siendo personas normales y sanas, así como ciudadanos, y con reacciones correctas de evitación o adaptación a un entorno específico.

El enfoque del Dr. Olle Johansson

El Dr. Olle Johansson es considerado como una figura mundial en el campo de la radiación por campos electromagnéticos (CEM) y sus efectos sobre la salud. Fue profesor asociado en el Instituto Karolinska, Departamento de Neurociencia, y jefe de la Unidad de Dermatología Experimental, así como profesor invitado y adjunto de neurociencia básica y clínica en el Instituto Real de Tecnología de Estocolmo. Ha publicado más de 600 artículos originales, reseñas, capítulos de libros e informes de congresos en los campos de la neurociencia básica y aplicada, la dermatología, la epidemiología y la biofisiología.

Diversas encuestas demostraron que entre 230.000 y 290.000 hombres y mujeres suecos (de una población de 10.000.000) reportan de una variedad de síntomas cuando entran en contacto con fuentes de campos electromagnéticos. En el año 2000, el gobierno sueco reconoció oficialmente el diagnóstico de electrohipersensibilidad (EHS) como una discapacidad (no una enfermedad) que puede interferir con el funcionamiento diario y que califica tanto para la atención médica como para la provisión de un entorno de trabajo libre de electrosmog. Generalmente, los médicos no tienen nada que ver con esto y es algo que solo incumbe a las organizaciones y funcionarios públicos que se ocupan de las discapacidades funcionales en la actualidad.

“Como habrán notado, tengo problemas funcionales. No puedo hablar español, y esta es la definición de las Naciones Unidas. Lo que significa que cada persona en su vida muchas veces tendrá problemas funcionales... En Suecia, las personas con electrohipersensibilidad tienen su propia organización, llamada Asociación Sueca para la Electrohipersensibilidad. También están incluidos en la enorme Federación Sueca de Discapacidad y se les aplican muchos textos legales. En Suecia, los municipios siguen lo que se llama las 22 Normas Uniformes de las Naciones Unidas sobre la igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad y, desde 2007, debe actualizarse a la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos Humanos para las Personas con Discapacidades Funcionales.” *

Según el enfoque del Dr. Johansson, todas las personas con una discapacidad funcional como la electrohipersensibilidad tienen derecho a tener una vida normal en una sociedad basada en la igualdad. Esto también se basa en lo que las Naciones Unidas han escrito, afirmando que uno de los principios más importantes a lograr es el de la accesibilidad total. Por lo tanto, las personas con diferentes discapacidades deben tener acceso a todo, independientemente del tipo de discapacidad que tengan.

“En Suecia, las deficiencias se ven desde el punto de vista del medio ambiente. Eso significa que ningún ser humano está deteriorado en sí mismo, sino que hay deficiencias en el entorno que causan el deterioro, es decir, es el entorno el que debe tratarse, no las personas; y las personas son completamente normales y saludables, pero reaccionan al entorno”. *

Este enfoque tiene muchas implicaciones, por ejemplo, obligar a una persona a renunciar a su empleo o a mudarse de su hogar es una violación legal muy grave. Lo mismo ocurre con los niños, pues no está permitido discriminarlos de sus derechos educativos. Entonces, en esencia, con una discapacidad funcional como la electrohipersensibilidad, las personas simplemente deberían poder disfrutar de sus Derechos Humanos... nada más y nada menos.

* Dr. Olle Johansson. Health Effects of EMF: A Neurocientist's Views. Barcelona, España. 2013.

El enfoque NOXTAK

Nuestro equipo ha tomado como base los criterios del doctor Johansson y el abordaje sueco, para nuestras investigaciones y creaciones. Creemos fervientemente que la electrohipersensibilidad debe manejarse globalmente con el approach sueco, que la define como una discapacidad funcional y no una enfermedad, y que, además, busca la total accesibilidad para todos mediante el control del entorno.

En Noxtak tenemos el estándar de creación de espacios libres de contaminación electromagnética para garantizar el libre tránsito de personas electrohipersensibles. Es por ello que proveemos el servicio de crear zonas blancas de emisiones limpias por medio del enfoque “Zonas Eco-WiFi”, que consiste en crear ambientes certificados con un estándar de limpieza electromagnética, lo que los hace aptos para todos.

Creemos que no tenemos que tratar a las personas electrohipersensibles como pacientes, sino que debemos tratar el ambiente y limpiarlo para que sea apto para todos. Pensando en ello, hemos creado la tecnología SPIRO, que nos permite limpiar el ambiente sin necesidad de interferir con las señales de telecomunicaciones o el funcionamiento de todos los equipos necesarios para nuestra vida cotidiana. Queremos que los electrohipersensibles puedan disfrutar y sacar provecho de la tecnología tanto como todos, sin sufrir malestares o consecuencias por ello.

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